¿Para qué vino Jesús a la tierra?

“Por que tanto amó Dios al mundo que dio a su hijo unigénito, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna”.
Juan 3:16.

Con su encarnación, ministerio, muerte y resurrección, nos enseñó la verdad, trazó el camino y nos devolvió el regalo de tener una vida en la presencia de Dios.
Jesús vino al mundo para sanar el corazón de los hombres. Nos enseñó una nueva ley que no está basada en el odio, la venganza o la crueldad, sino en el amor, el perdón, la bondad y la caridad.

Jesús nos enseñó el poder de la fe. Un don que todos tenemos en nuestro interior que lo podemos utilizar confiando en nuestro Dios y entrando en comunión con él. Este gran don nos permite ver lo invisible y lograr lo que para el mundo es imposible, porque Dios es quien nos respalda.

Hoy más que nunca la misión de Cristo es importante. En su eterno presente, el señor Jesucristo sigue muriendo por nosotros para el perdón de nuestros pecados y sigue salvando a todo aquel que lo busque y de corazón decida seguirlo.

El mundo contemporáneo sufre de una ausencia de Dios permanente.
Ni el dinero, ni la fama, ni el poder, ni ninguna otra riqueza que el mundo nos intente ofrecer, no podrá llenar en nosotros lo que Dios puede llenar.
Si la misión de cristo fue abrirnos las puertas del cielo, nuestra misión es recorrer el camino. Esforzarnos cada día en transitar fielmente el sendero de la santidad, del evangelio y del amor. Esto es lo mínimo que podemos hacer en retribución al sacrificio que cristo hizo por nosotros.

Por todo esto, debemos centrar nuestra vida en torno a Dios.
Aquí deseo hacer un paréntesis y recoger una reflexión de Nieves Ramos Rosario. Presidenta de FAEDE (Federación de Asociaciones Empresariales de Empresas de Inserción), “Una sociedad puede estar orgullosa de conseguir el Estado de Bienestar cuando la ciudadanía cuenta con sus necesidades básicas cubiertas y esto pasa por el derecho al trabajo de todas las personas, incluidas las que más dificultades tienen. Mientras esto no suceda, el conjunto de la sociedad tiene suspendida la asignatura de la solidaridad y debemos seguir estudiando, utilizando todo tipo de herramientas, hasta aprobar la asignatura.”

Esto es centrar nuestra vida alrededor de Dios.
Ética es el nombre que le damos a nuestra preocupación por el buen comportamiento. Nosotros sentimos obligación no sólo para considerar nuestro bienestar personal, sino también el de los demás, a la humanidad, como un todo.

¿Por qué es importante tener en cuenta el bienestar de otros, en relación con nuestro comportamiento?
¿Por qué es importante que nuestras empresas, cooperativas, junta de vecinos, empresas del estado, ONG, gobierno, etc, tengan en cuenta el bienestar de sus clientes, consumidores y el entorno social?
¿Cuál es el propósito de la agrupación donde desarrollamos nuestras actividades, cuál es la visión y los valores que la asisten a determinar que es aceptable o inaceptable?
¿Cuál es su declaración de propósitos, el enunciado de su misión?
¿Cómo lo ayudaría, el enunciado de la misión, a determinar qué actividad es apropiada o inapropiada en tu lugar de acción?
Por otro lado, debemos pensar, cuán orgullosos estamos de la actividad que realizamos, que nos permita resistir a efectuar acciones no éticas.

Seamos pacientes, para no buscar resultados o beneficios rápidos que frecuentemente son la consecuencia de acciones no éticas.
Manteniendo valores éticos, frecuentemente tomará mayor tiempo, antes de alcanzar el éxito. Existe la necesidad de balancear el deseo de obtener resultados, con lo que significa alcanzar esos resultados.
Igualmente, para mantener los valores éticos en perspectiva, debemos reflexionar hacia dónde vamos y los métodos que usamos para llegar allí.

Entonces, qué características son típicas en un comportamiento ético:
Honestidad y confiabilidad, en todas las relaciones; Confiabilidad en el desempeño de asignaciones y tareas; Verdad y exactitud cuando hablamos y escribimos; Espíritu constructivo y de cooperación en las tareas que emprendemos; Equidad y consideración en el trato con los colegas, empleados, clientes, y todas las demás personas; Observadores de la ley en todas las actividades; Compromiso de la mayor exigencia personal para el cumplimiento de las tareas; Uso económico de los recursos; y, Dedicación al servicio de la institución en la cual desarrollamos nuestra actividad y a la implementación de la calidad de vida, en el mundo en que vivimos.

Italo Olivo
http://www.iolivo.com


Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s